domingo, 28 de junio de 2009

Mikel Jakon

La navidad del 2007 fuimos con mi pololo al correo a buscar cartas al viejito pascuero, esperando poder entregar algo dentro de nuestras posibilidades. Entre bicicletas, consolas y celulares, nos llamó la atención una carta de un niño que pedía un MP3 para escuchar las canciones de su ídolo: Mikel Jakon. Enternecidos, tomamos la carta y compramos un MP3 que cargamos con canciones de Michael Jackson. Lo llevamos a la dirección de la carta en nombre del viejito pascuero y se lo entregamos a un niño, su abuelo y su madre, con cara de no creer lo que estaba pasando. Desde el auto vimos a los tres sumergidos en el abrazo más acogedor que he visto. El recuerdo nos dejó mudos todo el camino y aún nos estremece.

Con la noticia de la muerte del "rey del pop" no he dejado de pensar en este niño. Debo reconocer que un sentimiento indescriptible llego a mi estómago cuando supe la noticia, pero me imagino que para él tiene que haber sido distinto. Es cierto, Michael Jackson nos marcó. Ya se porque su música suena en nuestro paisaje de formación o porque detestemos las prácticas en las que estaba involucrado. Pero por algo se ganó la categoría de ídolo. Por algo un niño en la Granja, que no sabía escribir bien su nombre, podía catalogarlo de su ídolo. Algo hace que unas pocas personas generen un impacto a nivel mundial. Una serie de hechos en una cadena de sucesión determinan que unas pocas personas entren al escenario mundial. Pero lo más terrible de su muerte quizás es que nos estamos quedando sin ídolos. En un mundo tan volátil, los ídolos tampoco trascienden como antes. Quizás porque estamos sobrebomardeados de ídolos o quizás porque ya no los necesitamos. Me pregunto entonces quienes son nuestros idolos ahora. Triste, pero no tengo ídolo. Quizás sea bueno o quizás sea malo. Pero creo que toda muerte debe traer una reflexión consigo. Y esta es mi reflexión: algo está cambiando. Quizás la muerte de Marilyn Monroe o de Elvis causaron igual sensación. Lamentablemente no estuve ahí para contarlo, ni para saber si realmente los ídolos se están perdiendo.

lunes, 22 de junio de 2009

Las elecciones

Estoy inscrita. Y debo decirlo. Estoy completamente en contra de que salga Piñera como presidente. Por varias razones. Pero hoy ratifiqué que un hombre con tal deseo de poder y que es capaz de cualquier cosa por acceder a él, simplemente no debería ser Presidente de la República. Ahora dice que quiere legislar a favor de la Píldora del día después. Me parece una ridicula frase dado que la mayor parte de su partido político está en contra de la píldora. Prefiero mil veces a Lavín, que por lo menos era honesto con sus planteamientos (aún cuando no los comparta). Creo y espero que Piñera poco a poco irá perdiendo votos. Su campaña ha tenido una serie de movimientos erráticos, y creo que es porqué Piñera quiere acceder al poder como sea, no importa el costo. Que se apareció en el funeral de una familia cuya tía era una dirigente comunista, que no dijo sobre sus acciones en tal farmacia y más encima criticó lo que sucedía, que el cincuenta por ciento de las frases que emite son contra lo que hoy no existe en el país, que dejó de consumir coca-cola... Creo que se aplica que los negocios no deben mezclarse con ninguna otra cosa. Y espero que la sensación de que si pudo manejar bien sus empresas podría manejar bien el país, desaparezca. Porque un país no es una empresa. El cambio no puede ser porque si, debe tener una dirección. Y el cambio que Sebastián Piñera representa para mí, no es un cambio claro. Que no nos pase lo que le está pasando a Perú. No es la derecha mi problema, si no su candidato político sin pies ni cabeza.

sábado, 20 de junio de 2009

La Rana René


A propósito de un momento de la noche de ayer, me llamó la atención la fuerza que ha tomado un personaje: la rana rené. Lo que llama mi atención inicial es como ciertos personajes televisivos infantiles se transforman rápidamente en videos con significados muy alejados de su contexto original. Ejemplos hay miles: bob esponja, patricio, la misma rana René, Elmo, Mario, timón, pumba, shrek, el come galletas ... Siento que hay algo particular y distinto en la Rana René. Algo que otros personajes "infantiles" no han logrado aún... pero no sé qué...

Lo que más llama mi atención sobre la Rana
René es su alcance mediático. En ocio máximo, porque para estas cosas el tiempo me sobra, busqué a la Rana René en wikipedia y me encontré con la sorpresa de que existía una definición bastante particular de ella. Es como que la Rana René en sí misma existiera, como un personaje multifacético que se desmarcó de Plaza Sésamo, de los muppets, y todo esto. Se me imagina como los personajes de "Friends" que casi ninguno de los actores logró salir de ellos para hacer nuevos papeles con éxito. La Rana René (Gustavo o Kermit The Frog) sería el personaje que tuvo éxito. La Rana René es un hito. Pero es un hito con onda. Tiene miles de videos extraordinarios. A veces pienso que quizás sus mismos creadores están detrás de estos videos. En un momento pensé que sabía cuál era la razón de su éxito: su color. En wikipedia decía que la frase celebre de la Rana René es "Que difícil es ser verde" ("It's Not Easy Bein' Green"). Probablemente por el hecho de ser verde es que ha sido tomada como icono de toda producción relacionada con la marihuana. Lo que no se explica con su color son las otras facetas que se le han visto: borracha, gay... Quizás lo entretenido y morboso es apreciar el Lado B de una de las caricaturas más famosas y antiguas de la historia. Y es entretenido en la medida en que la Rana René es la Rana René: tiene hermanos, polola (peggy), personajes, miles de fotografías con poses distintas, videos... es un personaje que ha sabido diferenciarse. Por eso creo que la Rana René se ganó este espacio, es un personaje con defectos, virtudes, gustos, frustraciones y éxitos. Un personaje con todas sus letras.

Algunos
videos:

http://www.youtube.com/watch?v=9-wko74qQWs

http://www.youtube.com/watch?v=jHp-cDU_dUA
http://www.youtube.com/watch?v=XYs0HD141ig

http://www.youtube.com/watch?v=6jf2KEqgGJQ&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=CiAOxOXF-Bw&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=9ioYfylg6J0&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=TLVlQyf32FQ

miércoles, 17 de junio de 2009

Perú


Dos situaciones. El Jueves 15 de Enero de este año los agricultores peruanos del norte y del sur deciden realizan cortes en las carreteras manifestando su molestia con la creación del Sistema Nacional de Recursos Hídricos. Ese mismo día, en la mañana, nuestro bus transitaba cerca de Sullana, camino a Mancora, cuando nos quedamos parados. El paso estaba bloqueado y el bus no se arriesgaría a pasar ni estar cerca. Después de un día de espera para poder pasar, decidimos pasar a pie los kilómetros bloqueados. Según nos dicen en el terminal de buses de Sullana, esta situación pasa todo el tiempo y son solo dos bloqueos, de fácil paso. Al llegar allá nos damos cuenta de que no son dos bloqueos, sino 5, y de que en total son más de 7 kilómetros caminando. Comenzamos a caminar y vemos a policias acostados bajo la sombra de los árboles y a personas dispuestas a apedrear al bus o camión que se atreva a pasar. Después de un rato, los policias deciden abrir paso a algunos buses y camiones, por lo que los agricultores de ese primer paso miran y tiran unas piedras, pero más se dedican a mirar. Conversando con los agricultores nos cuentan que el problema es que se está buscando privatizar el agua, y que esto llevaría a todos los agricultores chicos a morir en el intento de continuar en el rubro, abriendo paso a las grandes transnacionales que comparían sus tierras a muy bajos precios y replantarían todo industrialmente. Nos cuentan que las empresas gringas les han venido a ofrecer 10 dólares por hectarea. ¡10 dólares! Continuamos caminando y en la medida en que avanzamos el bloqueo se pone más violento. En el último paso, exhaustos y con miedo, nos damos cuenta de la violencia entre policias y agricultores, y salimos lo antes posible de ahí. Investigando más tarde me entero que el problema era el siguiente: el gobierno quiere privatizar el agua porque es requisito para sostener un TLC con EEUU. Pero esta medida implicaría que los agricultores (que representan al 85% del uso de agua del pais) tendrían que pagar por el agua montos que no podrían pagar, lo que significaría que no podrían seguir en la agricultura, tendrían que vender sus tierras y trabajar para una transnacional. Todo esto, según nos cuenta una argentina que cruza con nosotros, sería porque se está buscando reformular la agricultura en Perú: quieren sacar a los productores de arroz del norte y que las transnacionales siembren caña de azúcar, y que los productores de coca del sur comiencen a producir arroz.

La otra situación es la que se vive hoy. En el conflicto indígena ya se anuncian cerca de 100 muertes, y el conflicto parece no decaer. Aunque parecen dos conflictos distintos, los dos están conectados. El TLC con EEUU ha implicado cambios en la estructuración de la agricultura, fuente de ingreso de sectores con menos recursos y en gran parte, indígenas. El sustento de la medida es la intención de modernizar la agricultura y permitir la entrada de capitales extrenjeros al país.

Me parece que la situación que vive perú hoy es ejemplar. Ejemplar en el sentido de que nos muestra lo que sucede cuando quienes están al mando de un país poseen afanes distintos a los que posee el propio país, o cuando la forma de hacer las cosas es más autoritaria de lo que se desearía. Quizás pueden haber defensores y detractores de una idea: los que ven en estas medidas progreso económico y los que ven como pasan por encima de ellos. La forma de conducir las cosas, sin embargo, ha sido de primacía para grandes capitales. A pesar de las constantes protestas que llevan más de un semestre en desarrollo, las negociaciones han continuado y progresado. El caso de Chile es lo que pasa cuando se privatiza, se gana en "progreso económico" pero se pierden muchas otras cosas. Perú está copiando un modelo que probablemente lo conduzca hacia los efectos deseados, pero con un costo social y cultural muy alto. El problema más grande que veo, es que el deseo de ser conducidos hacia este estrangulamiento social no es general sino de un grupo específico. Y que ese grupo específico fue elegido democráticamente de alguna manera.


Fotografías personales

Fuentes:
www.lanacion.cl
Junta Nacional de los distritos de Riego del perú
http://www.jnudrp.com/index.php?option=com_content&task=view&id=309&Itemid=34

martes, 16 de junio de 2009

Cleme T.V.

Hace un tiempo la Cleme comenzó a desarrollar un particular gusto: la televisión. Como dicen por ahí, los perros se parecen a su dueño, por lo que en al principio no me extrañó su actitud. Pensaba que era una manera de imitar o algún comportamiento perruno de reacción ante los sonidos o los estímulos visuales, pero pronto vi que realmente lo disfrutaba. La Cleme tiene gustos y cada vez los afina más. Le gustan las noticias, no le gusta el diario de Eva y por suerte ama National Geographic y Discovery Channel.

No sé si sea una locura, y claramente pueden haber detractores, pero no veo porqué un perrito, bien estimulado, podría disfrutar de la T.V. Para mí hay perros que alcanzan niveles increíbles de desarrollo, más allá de lo que sus dueños podemos creer que desarrollan. Conozco miles de casos de perros "humanizados" que de seguro no sobreviven solos ¿Por qué no podrían disfrutar a su manera de ver tele? Como ha avanzado el mercado quizás no tome mucho tiempo en salir un canal para perros, con estímulos a lo Discovery Kids pero para perros. Si ya hay hoteles y servicios especiales, ¿por qué no la televisión?

Más allá de algunas semiridiculas predicciones puedo decir algo: la Cleme ve televisión y le gusta verla. Se queda pegada a la pantalla como mi primo y reclama cuando algo no le gusta. Algo de crédito debe tener... o quizás es todo parte de mi imaginación.


viernes, 12 de junio de 2009

Y el Transantiago

El mes de Diciembre del año 2006 me tocó la buena suerte (para mí) de que llegara a mi correo electrónico una oferta de trabajo para difusión de una nueva política de gobierno que se llamaría Transantiago. La idea era que repartieramos en distintas comunas y puntos estratégicos información mediante panfletos y nuestro propio conocimiento. La verdad es que la información que entregabamos no era muy fluida, porque poco se sabía de lo que venía. Más de alguna persona me tiró el panfleto por la cabeza molesta porque ya no podía tomar la micro para cruzar todo Santiago. Bueno, el fruto de ese trabajo fue Brasil 2007, pero para el caso, da lo mismo.

El otro día me tocó tomar micro en el paradero de Los Grillos con Ossa (cerca de Bilbao con Vespucio) a eso de las 19.30 hrs. Quería y necesitaba llegar a Plaza Egaña, pues me estaban esperando. Me servían dos micros: la 112 y la 216. Sin embargo, pasaron 7 repletas. No puedo decir nada sobre la frecuencia, porque pasaban y tampoco de las micros. Sin embargo, algo estuvo mal en el comienzo y sigue estando mal. Para mí, estos ingenieros medios sistémicos diseñaron un plan perfecto que olvidaba un pequeño detalle: las personas. Las personas que podían no pagar el pasaje, subirse por atrás, no avanzar si no querían, personas reticentes al cambio, a moverse, personas que reclaman... en fin. Y creo que aún no se ha logrado. Parece que el problema es que antes de hacer este tipo de cambios debiese consultar a un antropólogo o un sociológo o alguien que permita entender hacia donde ir. Por muy bueno que sea un sistema, trabajar con personas no es fácil y menos si es en masa. En el paradero se gestó un ambiente desagradable, y aunque soy defensora del transantiago, no lo habría hecho pues no estaban dispuestos a seguir esperando. Querían llegar a sus casas y con razón, pero creo que Transantiago se hizo cargo de algo más grande que el transporte. Se hizo cargo de delatar algo que venía latente. Hizo patente que existe gente que tiene que cruzar Santiago en micro todos los días, hizo patente la molestia de las personas. Hizo patente que esta ciudad prepara calles en la mañana para que todos lleguen más temprano a sus trabajos, pero poco prepara las calles de la tarde para que lleguemos pronto a casa. Por lo tanto, no ha logrado lo más importante y aún las personas que toman el transporte público lo hacen sintiendo que no tienen más opción. Quien diría que alguien extrañaría las micros amarillas.

Yo le tengo confianza. Siento que es como una idea de metro con micros. De verdad espero que en algún momento se logre hacer el cambio de mentalidad y podamos tomar el transporte público como opción descontaminante y saludable. Mientras eso sucede espero que se tomen las decisiones en la dirección correcta, y se considere que las personas no siempre son variables calculables, sobre todo cuando hablamos de toda una idiosincracia.

miércoles, 10 de junio de 2009

La historia de los cachorros

Un día como este se me ocurrió la brillante idea de no hacer nada y salir a pasear con la Cleme (pueden ver su historia, en un artículo anterior). Invité a mi pololo y, después de una insistente invitación, accedió a acompañarnos. Decidimos ir a la Plaza de Latadia, por ser punto medio entre nuestras casas. Hicimos en la plaza lo que siempre hacemos, jugamos con la Cleme, conversamos de la vida, le dimos jugo a otros perros... lo de siempre.

Cuando veníamos de vuelta, por la calle Manuel Barrios, en un momento a mi acompañante le cambió la fisionomía ante el asombro de encontrar una caja con seis perritos, evidentemente recién nacidos. Tras 10 minutos de dilema moral, decidimos tomar la caja y hacer todo lo posible por esos perritos. Camino al supermercado, una señora nos mira y dice: "aa... los recogeron, nosotros ya los habiamos visto"... ¡plop!. La Cleme nos miraba y si nosotros no entendíamos nada, ella menos. Compré una mamadera y leche, sin ningún conocimiento sobre qué hacer con esos cachorros.

Llegamos a mi casa y mi pololo y permanecíamos en shock. Era una gran responsabilidad, pero no podíamos dejarlos ahí solos. Empezamos a darles leche, y una amiga nos trajo "patitos" para ayudarnos. En internet no encontrabamos información y no sabíamos que hacer. De a poco nos enteramos que los cachorritos necesitaban mucho calor, un reloj que simulara el latido del corazón de la mamá, leche especial (mami stop) y leche cada 2 a 3 horas... uf! Estuvimos a ese ritmo durante dos días, buscando hacia el futuro un hogar para ellos. Tenían nombre, una personalidad y ya los queríamos: dependían de nosotros. Aún no habíamos podido comprar la leche mami stop, el Viernes lo íbamos a hacer. Sin embargo, ese día mi pololo fue a buscar una caja para los perritos a su casa y en el camino lo chocaron. Con todo, dejé a los perritos en una cajita en la pieza, evitando el frío, pero pasaron muchas horas antes de que volvieramos. Por suerte a mi pololo no le pasó nada y fue solo el susto y el daño material. Cuando llegamos de vuelta dos estaban muertos. Nos vestimos de coraje para salvar a los que quedaban. En la noche, le pedi que fuera a ver a los perritos, pues presentía que lo que venía no era bueno. Dos perritos más estaban muertos. Quedaba un macho y una hembra. En la mañana fuimos temprano a comprar Mami Stop (la venden en el Jumbo); cuando volvimos solo quedaba la hembra. Intentamos de todo para mantenerla con vida, se la pusimos a la Cleme, la pusimos al sol, le dimos energía... a las 9.30 murió la última perrita. Cansados y tristes nos fuimos a acostar: habíamos hecho todo lo posible, pero no había sido suficiente.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que cometimos muchos errores de principiantes, pero que todo lo hicimos con mucho amor. Si me viera de nuevo en la misma situación, recogería a los cachorritos de nuevo y aplicaría todos los conocimientos aprendidos y esfuerzos que no alcanzamos a hacer por el desconcierto y la carencia de información. Es sin duda una experiencia que me marcó. Jamás olvidaré a esos seis cachorritos. Pero nunca logré entender que pasaba por la cabeza de quien dejó abandonados en la calle a seis lindos perritos, cuyas opciones de vivir eran mucho mayores al lado de su madre.

domingo, 7 de junio de 2009

Efecto Francia 98

A propósito del triunfo de ayer frente a Paraguay, creo que sería interesante dar una vuelta a una idea que salió hace unos días. Conversando con unas amigas pensamos en la fuerza que de un día para otro tomo el fútbol femenino en Chile. No solo el hecho de jugar fútbol, sino una galaxia de situaciones que, para mi mamá, eran solo reservadas para el secreto mundo de los hombres. Nada más común que la caricaturesca imagen del hombre viendo fútbol con sus amigos tomando cerveza. A la caricatura puede ser agregada un asado, una prominente panza y gritos salvajes. Hoy, me puedo juntar con algunas amigas y reproducir gran parte de la caricatura. Y creo que existe un factor común que marcó nuestra vida y nuestra forma de ver el fútbol: Francia 98.

Me acuerdo que estaba en el colegio (si mis cálculos no falla
n, estaba en sexto básico) y que de pronto una compañera, la Ceci junto a la Pancha comenzaron a incentivar que vieramos los partidos de Chile en el mundial. La sugerencia era un suceso para un colegio de mujeres en formación. Al principio, no senti nungún tipo de atracción hacia la idea, pero bastó un partido para emocionarme con el próximo. Mi recuerdo más patente es estar frente a un televisor no muy grande, sentadas una encima de la otra, atentas frente a cada movimiento. Comentando este recuerdo con otras amigas, me di cuenta de que era un recuerdo común para nosotras. No sé si tenga alguna relación, pero para mi la experiencia de ese Chile en el mundial de seguro me marcó y preparó el camino para una futura relación de completa complicidad con el fútbol.

Creo que no es secreto para nadie lo importante que Francia 98 fue un momento importante para mu
chos chilenos. Está lleno de comerciales y todo un mercado que vive de esta emoción. Lo que creo que es nuevo es saber que también fue importante para toda una generación de chilenas que hoy se abre un espacio ante un deporte nacional y mundial.

jueves, 4 de junio de 2009

La teoría de las neuronas

El otro día estaba hablando sobre algo y repentinamente concluí algo sin sentido. Muchas veces me pasa que por cinco segundos me traslado a otro espacio temporal... como que voy por una calle manejando y por cinco segundos siento como que fuera en otra... A veces me pasa que estoy hablando sobre algo y el final de la frase es completamente fuera del rango de posibilidades de continuación. Algo así como "el partido estuvo... amarillo". He visto que a muchas personas les sucede y pienso que tiene que ver con las conexiones en nuestro cerebro.

Como quedará en evidencia, no sé nada de biología. Siempre fue mi ramo odiado, sobre todo porque es extraño imaginar que todas esas cosas pasan en el interior. Me encanta National Geographic y sus programas, pero algo tenía la clase de biología que solo con la clase de génetica me logró entusiasmar. Quizás es eso de intentar tratar la vida como si fuese algo tan simple... en fin. Me imagino que cuando tengo esos pensamientos sin sentido, es como un cortocircuito.

Como en la imagen, es como que toda neurona tuviese un destino al cual llegar para generar un pensamiento cuerdo. Algo así como un pase-gol. Pero en el caso del pensamiento sin sentido, es como si algo pasara en el camino que hace que la dirección del pase se desviara y llegara a un contrincante. Entonces digo algo sin sentido, olvido cuál era el punto o qué era lo que iba a hacer. Finalmente, después del error, el pase siempre llega. La neurona recupera el pase y es ahí cuando recuerdo lo que olvidé o me doy cuenta de que estoy diciendo algo sin sentido. La tendencia es que verde con verde se junten, pero a veces eso no pasa. Se desvía y se junta con la idea morada y generan un pensamiento sin sentido.

El punto de contar esta situación es que cuando digo algo sin sentido, siento esto en mi cabeza. Mucho me ha costado describirlo, así que decidí hacer un dibujo. Esta no es una desconexión más. Si no, más bien, una sensación. ¿Nunca la has sentido?

miércoles, 3 de junio de 2009

La Cleme

A pesar de que en este momento se encuentra en una esquina porque hizo trizas unos conos, contaré la historia de la Cleme. Hace exactamente un año, estábamos en el cumpleaños de mi tía Tere, cuando mi prima Pitu nos contó una triste historia. La Pitu estudia veterinaria, y a su escuela llego una golden retriever maltratada. Un hombre de identidad desconocida compró una perrita para sus hijos, pero a su pareja no le gustó mucho el regalo, así que comenzó a maltratarla y a ser muy mala con ella. Como la situación no daba para más, el hombre fue obligado a optar por la cleme (que en ese momento parece que se llamaba Pepa) o su pareja. Optó por su pareja. La Cleme quedó sin casa y nadie podía tenerla por su tamaño y por el gasto que significaba. Los compañeros de la Pitu empezaron a buscarle casa pero no habían tenido buenos resultados. Ese día Domingo podría haber sido el último de la Cleme. Sin dueño y sin un hogar su destino era ser sacrificada. Pero nosotros no podíamos dejar que eso pasara, así que comenzarmos el lavado de cerebro de mi mamá para que me dejara traer a la perrita a casa. Después de solucionar las preguntas de rigor (¡¿y quién la va a cuidar?!, ¡¿y quién va a limpiar sus cosas?!, ¡¿y con quién la vamos a dejar en las vacaciones?!) y nuestras satisfactorias respuestas, mi mamá comenzó a ceder. Vino la pregunta final: ¿y de qué porte es?... chiiicaaaa. Mi mamá accedió. En la noche llego en una camioneta. Ya venía con su tamaño original (por lo que a mi mamá se le deformó la cara) y estaba en una orilla de la camioneta. Cuando le intentamos hacer cariño, se agachó, protegiéndose de un posible golpe. Nos costó un poco que confiara en nosotros y que supiera que nosotros le queríamos entregar amor. El nombre aún no lo decidiamos, y según yo tenía cara de Gloria, como la hipopótamo de Madagascar, porque estaba un poco pasada de peso. Después de mucho pensar llego su nombre definitivo: Clementina. De a poco la Cleme se ganó un lugar en nuestros corazones y hoy es un miembro de la familia más. Aún toma gotitas de bach para superar sus traumas iniciales, comenzar a confiar en que no siempre la abandonarán o maltratarán. Por suerte, para la Cleme, ella pudo encontrar un hogar.


lunes, 1 de junio de 2009

La libertad de no poseer*


En el colegio teníamos un profesor odiado por su particular forma de relacionarse con nosotros y por su alta exigencia para un ramo que pensamos que nunca nos serviría.En ese momento, yo me encontraba pololeando en una relación de alta depedencia. El profesor, un día, me entregó la fotocopia de un artículo que apareció en la revista del Sábado en El mercurio. En ese momento no pensé que ese papel fotocopiado se transformaría en uno de mis mayores tesoros (y una de mis mayores contradicciones).

El artículo se llama "La libertad de no poseer", de Patricia May.
Ahora que me permito reflexionar en torno al tema, me doy cuenta de la dialéctica relación en la que constantemente me encuentro. El miedo a "perder" lo que que parezco "poseer" ...como si fuera mío. Me conduce hacia un no-presente continuo, afirmándome del pasado y temiendo y calculando el futuro. Pero creo que más increible aún es que el miedo a dejar de poseer está ligado a nuestra condición de existencia actual. Es como si fuésemos por lo que poseemos, conocimiento, objetos, personas... más que por lo que realmente somos. En una ocasión me dieron como tarea para la casa definir quién era, y aún no puedo responder esa pregunta. Es dificil dejar de responderla por lo que hacemos o cómo somos... quiénes somos.

La mayor contradicción que enfrento es que, como dije en un comienzo, el texto se transformó en mi mayor tesoro. Traducción, en mi posesión más apreciada.


*May, Patricia. "La libertad de no poseer.
http://es.geocities.com/zenchile/pm002.htm


¿Y dónde está el parque?

El otro día tuve la suerte de tener un día libre, o más bien, me tomé la libertad de dejar un día libre en mi agenda, cansada de correr todo el día (y a veces, la noche). A la hora de almuerzo fuimos con pololo y la Cleme, mi perra, a devolver una película al Blockbuster (Slumdug millionaire, wow!) y decidimos llevar a la Cleme a pasear y correr a un parque mientras peloteabamos un rato. Por cercanía, decidimos ir al parque Gorostiaga... ¡sorpresa! Ya no hay un PARQUE sino un tremendo gimnasio que abarca 3/4 partes de lo que era el parque.

¿Qué pasó con los skaters? ¿Y la cancha? Bueno, ahora hay un pequeño espacio de pasto verde, con dos arcos en un terreno en desnivel (pensemos como la mitad de la mitad de una cancha de baby) al lado de un estacionamiento privado y una cancha privada. Como si no hubiesen escasas canchas de uso público en la ciudad, privatizan una más y de paso quitan un espacio apreciado por vecinos y cercanos. En internet, logré encontrar un blog de la junta de vecinos del barrio, donde expresaron su molestia. Pero lo que más me sorprendió ver cómo se definió a nivel político como un avance para la comuna. Escasa cobertura periodística, ¿o es que a muy pocos les importa? Recordé un trabajo que realicé para la Universidad en torno a la desaparición de los Artesanos de manquehue y la construcción de Falabella. En ese momento encontré una cita bastante pertinente de David Harvey que plantea: “(…) hemos asistido a otro feroz episodio del proceso de aniquilamiento del espacio por el tiempo, que siempre ha estado en el centro de la dinámica del capitalismo (…). Sin embargo, el colapso de las barreras espaciales no quiere decir que la significación del espacio disminuya”.

Creo que la próxima vez que decida tener un momento de dispersión gratuita o quiera organizar una pichanga, tendré que informarme sobre si aquel espacio que quiero utilizar sigue con las características que presentaba. Puede ser que le pongan un gimnasio encima, que me cobren entrada o que le construyan un edificio encima. Ejemplos, lamentablemente, hay muchos. Mejor me quedo en mi ca
sa. O me inscribo en el gimnasio...


El proyecto. En la práctica, el espacio público es mucho más reducido.

Harvey, David. La condición de la postmodernidad (1998) Amorrortu, Buenos Aires. Página 324

http://parquegorostiaga.blogspot.com/

http://www.nunoa.cl